El IVR es lo que absorbe las llamadas repetitivas que hoy consumen al personal de recepción — configurarlo bien es tan importante como configurar cualquier fila.
Pasos
- 1
Confirma que el sitio tenga una línea configurada para recibir llamadas simuladas.
→ las llamadas entrantes a ese número disparan el árbol de intenciones del IVR.
- 2
Revisa qué intenciones se autoresuelven sin intervención humana: confirmar posición, confirmar cita, avisar que va en camino, cancelar, y unirse a la fila de walk-in.
→ la mayoría de las llamadas repetitivas nunca tocan al personal.
- 3
Define cuándo el IVR escala a una persona — normalmente cuando el paciente lo pide explícitamente o el IVR no reconoce la intención.
→ esas llamadas llegan al personal ya con contexto capturado (teléfono, posible paciente identificado).
- 4
Abre /internal/calls para simular llamadas entrantes y ver la transcripción turno por turno.
→ puedes probar cada intención antes de confiar el IVR a pacientes reales.
Problemas comunes
- El IVR no encuentra al paciente por teléfono — confirma que el número marcado coincida exactamente con el teléfono registrado del paciente.
- Una cancelación por IVR no liberó el espacio — revisa que la visita tuviera horario asignado; solo las visitas con cita activan la cascada de lista de espera.
- ¿Cuántas llamadas puede manejar el IVR a la vez? — en este ambiente todas las llamadas son simuladas y secuenciales desde /internal/calls; no hay límite de concurrencia real todavía.